Hypnos representado con alas en las sienes
Hypnos (Ύπνος) era o es, que esto de la mitología como todo lo divino tiene vocación de eternidad, el dios del sueño. Padre de Morfeo, el dios de los sueños; hijo de Nix, la noche; y hermano, vaya ironía clásica, de Tánatos (la muerte dulce), Moros (el destino), Momo (el sarcasmo), y Ponos (la pena). Hypnos, como todos los dioses, en ocasiones posee sin contemplaciones a algún mortal; y cosas del cielo, no siempre bajo la más gloriosa de sus advocaciones.
A Joana, estoy seguro, la poseyó o la posee, en su forma más desidiosa, lo observo desde la distancia desapasionada que me concede el tiempo que ha pasado desde que relato lo que cuento, con cariño, porque es una mujer amable, de trato fácil, jamás discute, casi todo el rato duerme, e incluso cuando está despierta se mantiene en una especie de limbo somnoliento. Joana está habitada por la pereza.
Es una mujer de un calibre considerable, con cierto aspecto descuidado, se arregla, tiene un vestuario enorme, se tiñe el pelo de rubio platino, se pinta las uñas... pero aunque uno no se fije, ha de darse cuenta de que su ropa está por planchar, de que su pelo despeinado tiene unas raices de un dedo y de que sus uñas necesitan un repaso, por ejemplo. Y es que todo le parece un esfuerzo inhumano, ¿como va ella a estar todo el día planchando, o yendo a la peluquería, con lo lejos que queda, o liada con la acetona?, ni hablar. Cuando hay una ocasión extraordinaria lleva la ropa a que la planchen, si pasa cerca y tiene humor. Cocina una vez a la semana, una olla enorme, de legumbres las más de las veces, y así va sacando sin variar el menú porque, ¿como me voy a pasar media vida cocinando?, bueno, tampoco he de exagerar, a veces, todo hay que decirlo, tiene los arrestos suficientes para meter algo precocinado en el microondas y calentarlo, pero sólo si hay visita o celebra algo, si no menudo esfuerzo.
La pereza es la falta de estímulo, de deseo, de voluntad para atender a lo necesario e incluso para realizar actividades creativas o de cualquier índole. Es una congelación de la voluntad, el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores (gracias Savater) y es su compañera inseparable. Y como no podía ser de otra manera trabaja, es un decir, de funcionaria, es la encargada de un archivo y presume, sin ningún complejo, de que hay días en que ha de catalogar nada más que cinco documentos y le falta tiempo. Hay que comprenderla, es una barbaridad levantarse cinco veces de la silla, eso si no hay imprevistos, y escribir cinco etiquetas, y volver a levantarse e ir cinco veces al estante correspondiente, buscar cinco veces el lugar correcto y colocarlas, inhumano.
Como no podía ser de otra forma, ya hemos visto que el sueño es hermano del destino, Joana vive en Ibiza, en Sant Antony de Portmany, por atinar, con Margalida y con Johannes, y ha contagiado a ambos de su interminable bostezo. Hasta qué punto llegará el dolce fare niente de esa casa que llamándose Ca Na Gallura, todo el mundo le llamamos Ca Na Gandula. Es tan contagioso el mal de sus vecinos que Margalida es la novia de Joana, que a su vez es la ex mujer de Johannes, y éste sigue viviendo en esa casa, donde la tensión entre los ex esposos puede cortarse con cuchillo, por pereza.
Llegados a este punto tengo que referirme a la isla,mi relación con ella es la propia de los enamorados que conjugan cariño con odio, sin que uno anule al otro. La próximidad de los árboles suele ser un obstáculo para ver el conjunto del bosque. Así,sucede que las visiones de conjunto sobre Eivissa han sido promovidas desde fuera, hemos oido tantas veces: la isla mágica, la isla de los hippies, la isla blanca... Estoy harto de leer esto en publicaciones alemanas o inglesas, porque los que hemos vivido allí sabemos de sobra, y desde hace tiempo, que las cosas ya no son cómo eran. Soy muy sensible a todo lo que se refiere a la Pitiusa. Conoci a los primeros hippies, no se si digo bien, conoci Vara del Rey cuajada de payesas vestidas con su lazo en la trenza. Conoci Ses Canyes cuando habia animales en aquella tierra que hoy es cemento y asfalto. Tambien cené muchas veces en el antiguo y autentico restaurante chino. Esperabamos en el restaurante Formentera la llegada de las barcas con pescado...el bar Alhambra, el verdadero. Conoci los comienzos de lo que pudo ser Ibiza y no fué.
Desde finales de los 70 a finales de los 80 maldito el verano que no pasaba en la isla, si no recuerdo mal, creo que sólo el de la mili y otro más falté a mi cita. Trabajaba montando saraos, que era lo mío, las discotecas legendarias tenían la suficiente ilusión para financiar mis montajes, y el suficiente dinero; unas veces más casual y otras con un argumento más sólido, el público lo permitía, era lo que esperaban, meterse en un sueño, así que lo mismo de ángel que de demonio, de romano que de dr. Spook, cada fiesta era una película diferente.
Así conocí a Joana, necesitaba documentarme sobre el traje típico de las payesas, ese tan publicado de las sayas superpuestas, el pañuelo y la trenza. Y ella fué quien me proporcionó la información. Gracias a ella me enteré de que los trajes tienen influencias de origen púnico y de Oriente Próximo. No llevan ningún botón, ojal, cremallera, etc. todo va sujeto con alfileres. El volumen de la falda se debe a que llevan hasta 12 enaguas....
Fantástico, asi podía reproducirlos en papel y darles color, cosas de los 80. Hice el trabajo, tenía un equipo extraordinario, y como deferencia, por agradecerle el esfuerzo, le hice un traje para ella, precioso, en tonos rojos y naranjas, como el sol desde el Café del Mar de madrugada.Y cuando se lo llevamos, ella, muy amablemente, sin levantarse del sofá, agradeció el detalle pero, cómo no, declinó el regalo porque: "menudo curro ir toda la noche con eso puesto, y moverme hasta KU, y tanta enagua, y bailar, y...quita, quita, muchas gracias de verdad, pero con lo ricamente que estoy yo en mi casa".
La casa era una maravilla, auténtica, con su pozo, su alberca, su porche y todo. Pero claro, el jardín casi abandonado, la mesa con los platos sin quitar, y los tres, cada uno en un sofá. Había, muy ad-hoc, media docena larga de gatos de todos los colores, desperdigados por encima de cualquier sitio, dormitando. La estampa era la misma imágen del tiempo detenido, aunque el olor que lo impregnaba todo, ese olor penetrante a gato mal cuidado, rompía bastante cualquier sosiego, ellos o estaban acostumbrados, o encargarse del tema les parecía espartano.
Bueno, pues pese a este intento fallido de intimar, sin saber muy bien por qué, seguí frecuentando Ca Na Gandula, cada verano, en alguna ocasión, cuando encontraba alguien dispuesto a la excursión (yo no conduzco) me acercaba a la casa de la bella durmiente. Ella, siempre amable, cada vez estaba más sola, las amistades requieren cierta dedicación, como el jardín, y como el jardín las había descuidado. Era inútil intentar quedar con ella para cualquier cosa, sólo si ibas a su casa o te pasabas por el archivo tenías la oportunidad de verla. Como es de suponer los pocos amigos que tenía fueron, poco a poco, difuminándola, cada vez estaban más aislados en su interminable siesta.
Johannes, uno de mis últimos veranos en Ibiza, estaba enfermo, tenía un cáncer en los huesos, no hacía rehabilitación ni iba a quimioterapia ni a radioterapia ni nada, él decía que porque era inútil, yo estoy convencido que por mismísima pereza.
Un viejo cuento narra cómo un padre luchaba contra la pereza de su hijo pequeño que no quería nunca madrugar. Un día llegó muy temprano por la mañana, lo despertó, el chico estaba tapado en la cama, y le dijo: "Mira, por haberme levantado temprano he encontrado esta cartera llena de dinero en el camino. El chico tapándose le contestó "más madrugó el que la perdió". La pereza siempre encuentra excusas.
Tenía crisis de dolor y pude ver, no en vano el sueño también es hermano de la pena, como Margalida y Joana lidiaban a ver cual de ellas levantaba el culo del sofá para ir a por algo para calmarlo. No eran más que cinco minutos, tenían un dos caballos destartalado, la farmacia estaba en el pueblo, pues nada, el pobre hombre llorando de dolor y las otras dos mantas toreándose a ver cual era la que se levantaba.
En fín, el pobre hombre murió, y el siguiente verano, cuando fuí a ver a Joana, estaba sola, Margalida se había marchado, no me contó la razón, quizá había despertado.
El último verano de aquellos logré en una ocasión, con grandes dosis de insistencia, arrastrarla hasta la playa. Cuarenta grados a la sombra, el sol caía sin piedad. Me pongo bronceador, me baño de vez en cuando para refrescar el bochorno, y ella nada, tumbada de lado, como una odalisca. A la hora de comer: "no, ve tu solo, yo ya comeré, con lo a gustito que se está aquí, para una vez que vengo a la playa hay que aprovechar".
Me entretengo en la comida, unas copitas de Ricard, me encanta el Ricard en la playa, una paellita, unas risas, unos que vienen, unos porritos, total está a 300 metros, si se aburre ya vendrá.
Cuando llego a la sombrilla, ella sigue de lado, del mismo lado, el sol ha girado la sombra.
- Joana, nena, te habrás quemado
- (ruidos no transcribibles)
- Joana que llevas tres horas al sol, te habrás quemado.
- Creo que un poco, sí.
¿Un poco? Cuando se levanta, después de dos o tres intentos, mi amiga es un auténtico mapa, una línea perfectamente definida divide su cuerpo en dos, la mitad blanca, como la leche, la otra mitad roja, completamente quemada, media cara, medio cuerpo, un brazo, una pierna, es como uno de esos helados de corte de nata y fresa, la mitad de cada color. Acabamos en el hospital, la enfermera, cuando me daba el parte de la gravedad de las quemaduras, no podía evitar una sonrisa divertida.
Será porque el sueño es, ironías clásicas, hermano del sarcasmo, claro que también es hermano de la muerte.
No he vuelto, y os puedo asegurar que no es por pereza.
Objetivo Birmania - Desidia
Hola guapo. Yo a veces siento que me falta tiempo para hacer tantas cosas como quisiera. Sólo he ido a Eivissa una vez en mi vida, hace tres años, con tres amigas, la Tríada divina. Me encantó, me enamoró el pueblo, esas casas blancas de portales azules y esas cuestas, las vistas desde el ¿castillo? Recuerdo la última noche, mi amiga Alicia y yo -parejas en energia y vicio- decidimos no dormir para aprovechar la intensidad de la isla (el avión salí a las 9 de la mañana). Vimos amanecer en la falda del castillo, en una cafetería cuyo dueño era igual que un personaje de cómic. Fuimos de las primeras en llegar y al rato se fue llenando de todo tipo de personajes carnavalescos (drag, gogós, etc.). Pasamos de la birra al café levántandonos al baño unas cuantas veces. Creo que ese día se fraguó la amistad intacta que aún conservamos y disfrutamos. Y eso que ella -y no yo- se perdió en la noche con "la espalda más bonita de la isla". Tengo ganas de volver y contemplar otra vez ese lugar esóterico llamado Es vedrá, que en mi imaginación está envuelto en la niebla de los lugares soñados. Besos salados.
(Qué pereza me da ir a currar :-))
Tienes toda la razón Ciberia, Es Vedrá es mágica, milagrosamente permanece inalterada, sería un crimen de otro modo, aunque en Eivissa hay tantos que permanecen impunes...algún día he de volver, me sueño allá muchas veces.
Un beso, salada.
chico me ha entrado un sueño... jajajaja
Bestial lo de tu amiga, pero es verdad, cuanto menos haces, menos ganas tienes...
Un abrazo
Creo que esa es una de tus amiguitas que no me ha importado perderme, mira tú por dónde
Yo no llegue a conocer esa Ibiza que relatas, me hubiese gustado, de Ibiza han llegado a mi vida personas y acontecimientos que hacen que sonría... Bertolt Brecht, (creo recordar) dijo algo así como...
Las revoluciones se producen, generalmente, en los callejones sin salida.
Tal vez tu amiga nunca se vio en entre la espada y la pared.
Un beso Vampiro.
Yo reconozco que soy vaga, sobre todo por las mañanas en invierno, que me da una pereza despegarme de las sábanas y el nórdico... pero no hasta el punto de tu amiga. Eso ya es pecado.
Tengo ganas de ir a Ibiza, y eso que tengo unos amigos viviendo allí, que es coger un avión y tengo el alojmiento... pero todavía, y no sé por qué no lo he hecho.
Besitos!
Por una vez puedo dar la razon al pitufo gruñon( la Mari) pero creo que entre su pereza y tu paciencia es una bonita historia de la cual me encanta leer pero me hororizaria vivirla, que valor tienes hermano jajajaja el santo Job a tu lado seria un chiste jajajaja.
Preciosa historia, creo que pasar una velada escuchandote seria estar en el paraiso.
Un beso.
Sólo leyendo sobre Joana, me ha entrado una exasperación, santa paciencia aguantar a alguién así a tu lado.
Me voy pasando por aqui casi cada miércoles,como dice Fabián creo que escucharte narrar estas historias debe ser una gozada
El final de la historia me he reído un montón..
Esa mujer helado de fresa y nata jijijijiji....
A un amigo mío le pasó en Sitges jijijiji....pero fue por que nos fuimos a dormir a la playa jijijiji...es que saliamos de la discoteca jijijiji.
Un besitooo!
Marta
P.D: Ya he puesto otra obra nueva en mi blog....a ver que te parece....
http://es.youtube.com/watch?v=7_1ByUHUtsQ
The laziest gal in town.
It's not 'cause I wouldn't,
It's not 'cause I shouldn't,
And, you know though well, it's not 'cause I couldn't,
It's simply because I'm the laziest gal in town.
My poor heart is achin'
To bring home the bacon,
And if I find myself alone and forsaken,
It's simply because I'm the laziest gal in town.
Though I'm more than willing to learn
How these gals get so much extra money to burn,
Every proposition I just turn it down,
'Way down,
It's not 'cause I wouldn't,
It's not 'cause I shouldn't, honey,
And, you know, that it's not 'cause I couldn't,
It's simply because I'm the laziest gal in town.
Me han encantado las palabras de Brecht. Su historia es como un cuento con mensaje: "Niñ@s, no seáis perezosos o acabaréis como Joanna, y no me refiero al bronceado de diseño..." (Esto lo coge Enid Blyton y tenemos generaciones y generaciones de hiperactivos adictos al trabajo.XD)
¿Por qué la pereza es más fácil de contagiar que la energía? ¿Por qué se pegan más fácilmente las cualidades menos afortunadas?
Pobre, ella se lleva la peor parte.
Y tienes razón, ¡fuera pereza!
sssqbsbordedelmar
Premio!!!
tendré que andarme con ojo con los pretidigitadores de la palabra... los grandes como tú, conocen todos los trucos...
Besos
Venzo mi desidia a comentar en los últimos días por ser vos quién sois y porque tocas con este tema dos cosas: Ibiza (que tengo unas ganas locas de conocer y no es por la marcha) y la desidia bloguera que me ha entrado...
Un beso perezoso ;)
Ay xd... yo tambien estoy falta de roce... de roce de carne con carne... cuanta necesidad hay por el mundo... que injusto es todo, creo que lo mio es castigo divino, encima de fea mal aprovechada que lastima.
Preciosa historia, espero que alguna amiga algun dia escriba algo como tu lo hicistes de la perez_osa.
Un besillo
Calalola: Sí, es como una bola de nieve, conforme rueda, crece
Mari: Ves?, esta te la has perdido, pero no es para tanto, las viste peores
;-)
Anonimo: mi ¿amiga? solo veía aquello que no representaba ningún esfuerzo. Aquella eivissa te habría enamorado y al recordarla después de sonreir se te escaparía una lágrima.
Arori: Pues no te lo pienses, pese a la especulación salvaje todavía tiene rincones absolutamente únicos.
Fabián: Será que usted no quiere, porque un servidor, para una charla y unas risas y un gin tonic (o media docena) siempre tiene tiempo.
Alicia: Encantado de recibirte en mi casa.
Marta: Fabulosas noticias, te debo un emilio, pero es que tengo un liooooo, ya te escribo. Besos
Queen: Sigue siendo su alteza mi mejor DJ, la Dietrich es insuperable, lástima no haber caido antes, le habrían dado morcilla a Objetivo Birmania.
Crika: Bueno, que sorpresa, no sabes que alegría, ya sabía yo que no me resignaba por alguna razón a perderte definitivamente, le has dado sentido a este post. Salud y Aventuras (y besos, claro)
Sor-presa: Benditos los ojos que la leen hermana, cuanto tiempo, veo que sigue usted con su buen humor, y hale, no se queje, menos rezar y más buscarse el percal por ahí, que seguro que no lo tiene tan difícil.
Pues a mi no me ha dado ninguna pereza leer tus tres últimos posts.
Me he partido de risa con tu carta posreal, jajaja... Seguro que más de uno hubiera escrito exactamente lo mismo. Al año que viene dejalo en manos de Doña. Sorpresa.
Pero si he decir la verdad, me quedo con el segundo que he leído, con el de la perni... ¿quien no ha puesto alguna vez en su vida una perni? Pero te diré, que eso solo le pasa a las gentes realmente interesantes, (sospecho que es tu caso), que derrochan luz, que como la luz, atraen a las palomillas tontas que acaban achicharrandose de tanto como se acercan a ella.
Por cierto. Yo he estado 3 veranos en Ibiza, y aunque me consta, por quienes vivieron la Ibiza realmente mágica, que ya no es lo que era, sigue siendo bella y mágica. Quien tuvo, retuvo. Pienso volver cada vez que pueda.
Un besazo.
Holaaaaa!!! estoy esperando que me aceptes como amiga!!! que pasaaaa???? jajaja me gusta mucho tu blog... estoy a la espera de que me aceptes.... snif snif
besos
Magia
Amos, amos, que diría la Estaban, jomio te ganaste, Diría el cielo, pero pienso que se esta mejor en el infierno, jejejeje, en fin que paciencia.
Y me encanta Ibiza, Te puedes creer, que no Salí de fiesta nunca en la isla?
Me gusta relajarme y holgazanear, pero claro sin esos llegar a esos limites.
Abrazos
La pereza, es una de las cualidades humanas que más me aterran; ese inmovilismo, esa desidia...poseen una inercia incontrolable. Cuando el desdén, camina con desdén...
Siempre se puede llegar a ser, y casi nunca se alcanza a ser... ¿destino, pereza, mitología? ¿una condición de eternidad la de esta condición humana?
Gracias por los besos, la salud tampoco está mal, pero me quedo mejor con el cariño. Tú sí que sabrías cómo ayudarme con la desidia, jeje.Me alegro de haber visto tu foto completo aunque haya sido gracias a Queen (enchufaaaa)...
Un beso de fin de semana
Hola Lou:))
Ufff, casi cansa pensar en alguien así... Pero sí, me consta que existen...
En algunos momentos, casi casi me he visto reflejada... No, quizá no ahora. Por supuesto, nunca antes. Pero, en un futuro..., espero que no, claro, aunque esta semana juro que ha habido un momento en que ya no sé si era pereza ó hastío ó costumbre... No sé, ya escribiré un post al respecto. Esta mañana he madrugado (antes de las 9 para mí es "madrugar") he llenado hasta arriba de periódicos viejos una bolsa de IKEA y ya no tengo que dar saltos por encima de ellos, desperdigados...
Cuatro días más "madrugando" y volveré a vivir en un entorno sin obstáculos.
Ibiza. De cría, mi sueño era conocer Ibiza. Supongo que alguien me habló de ello. Creo recordar a una hija de una hermana de mi padre (lo que cualquiera denominaría "prima hermana", vamos) hablándome de algo: era mayor que yo, cuatro años. Que cuando se tienen 10 y 14, es un abismo. Mi proyecto era irme a trabajar a Londres, de au-pair, en invierno, y pasar los veranos en Ibiza, supongo que haciendo pulseras, collares, ó teatro y cosas así... Por supuesto, nunca pasó de loco castillo en el aire. No he llegado nunca a viajar ni a Londres ni a Ibiza. Los únicos niños con que traté era alumnos mayores que yo (clases de recuperación de lengua y literatura) y con la edad reglamentaria para trabajar, en vez de pulseritas vestida de puntillas blancas, hacía seguros de entierro con medias negras y taconazo.
No se pueden hacer planes...
Igual así es como empezó tu Joana. Que si para qué voy a guardar la ropa tras quitarla de la cuerda, si me la voy a poner de nuevo algún día de estos. Que si el periódico me estorba para tumbarme en el sofá, lo dejo en el suelo... y son siete a la semana. Que de momento empezaré a trabajar aquí y ya miraré otra cosa más interesante: por lo pronto, es algo seguro. Que para qué se iba a ir a vivir con la novia a otro sitio, y para qué se iba a ir su ex, si había sitio para todos.... y, además, con lo que cansa una mudanza...
Ufff, que me estoy empezando a sentir de nuevo identificada. Y no, no... que yo lo que soy es hiperactiva... ó lo era, al menos.
Además, yo nunca me pondría horas y horas al sol. Con media hora ya me tendrían que llevar al hospital, bicolor como un antiguo "corte" de helado ó un chupachups.
Aunque, claro... tampoco antes el desorden en mi entorno me era concebible...
Creo que voy a tener que leerte los miércoles. A ver si lo que yo llamo "mejor con tiempo, para disfrutar de esas historias que son un regalo" no va a ser otra cosa que una excusa ó una consecuencia de una creciente pereza...
Un beso, guapo:))
La pereza a veces viene acompañada de falta de ilusion, por eso dudo que tu nunca la vayas a padecer.
y tu, ¿como lo sabes?... un beso
LOU
Qué agotamiento físico y mental me ha proporcionado leerte y cuánta gente vive así en la desidia más absoluta, pero eso de ser archivera de dos o tres documentos diarios imprime carácter, si su trabajo hubiera sido descargar camiones en Mercamadrid, igual le daba tiempo a recoger la mesa, preparar menús para toda la semana y limarse hasta las uñas de los pies.
O ...puede ser que naciera cansada, mucha gente nace cansada, aburrida y su sola presencia aburre a los demás, porque su aspecto físico no sólo es desaliñado sino que también lo es su conversación por pereza a mantenerla y los gestos que acompañan a ese lenguaje no verbal es el de un perezoso con bostezos constantes que deprimen a cualquiera.
Esta gente Lou, cuánto má lejos mejor que todo se pega y si es malo antes.
Besotes
Hola guapísimo, al fin puedo venir a vuestras casas, os he echado de menos, y, tengo que ponerme al día.
Un besito guapo